• Un Nuevo Paradigma para Investigar la Conciencia

La Concienciología tiene como objetivo el estudio de la conciencia de modo integral, con todos los cuerpos, existencias y dimensiones, teniendo como base los principios de la ética cósmica.

Algunas herramientas utilizadas para la investigación de la conciencia consisten en la observación y análisis de los atributos de la personalidad y también en la experimentación y autoinvestigación de las propias reacciones ante las diferentes formas de energía, sean provenientes de la naturaleza, de los ambientes o de las conciencias.

Estudiar la conciencia no es una tarea simple. Cada microuniverso conciencial es extremadamente complejo para ser investigado de manera convencional.

Los instrumentos, aparatos o parámetros físicos son aún insuficientes para analizar la conciencia, pues ésta se encuentra más allá de la propia materia y de la energía. El microuniverso conciencial no puede ser colocado dentro de un tubo de ensayo, no puede ser observado por un microscopio o ser analizado por una sofisticada computadora.

Según las premisas de la Concienciología es necesario establecer nuevos parámetros de medida, descubrir nuevos instrumentos para investigar la conciencia. Este nuevo modelo se denomina Paradigma Conciencial.

El Paradigma Conciencial es fundamental para responder a innumerables cuestionamientos y explicar varios fenómenos que vienen siendo ignorados o excluidos de la ciencia convencional hace casi 2 siglos, y proponer también otros tantos cuestionamientos importantes para el desarrollo de la ciencia.

A través de este nuevo paradigma la conciencia se estudia a sí misma. Esto quiere decir que la conciencia (usted y todos nosotros) se torna simultáneamente, el objeto de estudio, el sujeto y el propio instrumento de investigación. En el método de autoinvestigación (investigación de sí mismo) el investigador es el propio objeto de sus investigaciones.

El Paradigma Conciencial propone la ampliación del pensamiento científico, ofreciendo una visión integral del Universo y de la conciencia. A partir de ese nuevo punto de vista es posible salir de la “dermatología de la conciencia”, o sea, el estudio superficial, material, que representa la “piel” de la conciencia, para entrar profundamente en la dinámica del microuniverso conciencial.

 

El Paradigma Conciencial aborda a la conciencia a partir de estas premisas básicas:

  1. Holosomática: Admite la existencia del holosoma (holo + soma), o sea, el conjunto de cuerpos o vehículos de manifestación de la conciencia formados por el soma o cuerpo físico; energosoma o cuerpo de las energías, también conocido como holochacra; psicosoma o cuerpo de las emociones y mentalsoma o cuerpo del discernimiento.
  2. Bioenergética: Asume la existencia y la aplicación lúcida de las bioenergías a través del energosoma (energo + soma: cuerpo energético formado por el conjunto de chacras), tomando en cuenta las influencias de las energías inmanentes y concienciales mucho más allá de las percepciones cerebrales registradas a partir de los sentidos físicos.
  3. Multidimensionalidad: La conciencia se manifiesta en múltiples dimensiones y cada vehículo se manifiesta en una dimensión. Por lo tanto, a través del dominio voluntario de las proyecciones conscientes -experiencias fuera del cuerpo- el proyector tiene la oportunidad de comprobar esa realidad, pues está en contacto directo con innumerables dimensiones y realidades no físicas.
  4. Serialidad: Sustenta el principio de que la conciencia es multiexistencial y multimilenaria, o sea, la personalidad se somete a la serialidad de existencias o múltiples vidas humanas en serie, intercalando con períodos llamados intermisivos, o sea, entre las vidas humanas.
  5. Cosmoética: El paradigma conciencial tiene por filosofía moral la cosmoética o moral cósmica – un principio más amplio que la moral humana – que tiene en cuenta las múltiples vidas, o sea, nuestras múltiples relaciones interpersonales no siempre positivas; los diferentes vehículos de manifestación, teniendo en cuenta la calidad de nuestros pensamientos, sentimientos y energías y sus repercusiones.
  6. Universalismo: Es el conjunto de ideas derivadas de la universalidad de las leyes básicas de la Naturaleza y del Universo, que a través de todos los campos de investigación involucra el microuniverso de las conciencias, expandiéndose a partir de ella hacia el Universo, donde están todos inmersos. Ante esta premisa pierde el sentido de apego a los regionalismos, nacionalismos exacerbados, preconceptos de todos los tipos, fronteras entre países.
  1. Autoexperimentación: Es la base de la investigación de la conciencia a partir de la autoexperimentación. La Proyecciología es considerada la parte práctica, experimental de la Concienciología, pues el fenómeno de la proyección consciente es la herramienta más importante para el estudio de la conciencia. La proyección conduce a la conciencia al autoconocimiento integral. De aquí surge la necesidad del concienciólogo de desarrollar su capacidad de proyectarse fuera del cuerpo humano con lucidez. El conocimiento teórico, muchas veces apoyado en pruebas convencionales, creencias o especulaciones no es suficiente para realizar la ciencia de la conciencia. En lugar de ello, el concienciólogo buscará la experimentación personal de la proyección consciente – un fenómeno natural que es autopersuasivo o se autocomprueba.

Todos los descubrimientos, hipótesis y teorías de la Concienciología forman un conjunto de Verdades Relativas de Punta, o sea, realidades más importantes, nuevas y prioritarias para ser profundizadas, discutidas y también refutadas.