La proyecciología es un subcampo o especialidad de la ciencia Concienciología, que estudia las proyecciones de la conciencia para fuera del cuerpo físico, o sea, las acciones de la conciencia (ego, self o personalidad humana) en dimensiones no físicas, libre del restriñimiento del cuerpo biológico. La ciencia Proyecciología también investiga decenas de fenómenos proyecciológicos tales como: bilocación, clarividencia, experiencia cercana a la muerte (ECM), intuición, precognición, retrocognición, telepatía, entre otros. El término Proyecciología viene del Latín, projectio, proyección y del Griego, logos, estudio.

El fenómeno proyectivo es relatado desde la Antigüedad en las más variadas culturas. Viene desde las llamadas iniciaciones en el periodo Antiguo, el culto al Ka del antiguo Egipto, el homo duplex descripto por el escritor francés Honoré de Balzac, hasta la reciente denominación, aún mística, conocida como desdoblamiento o viaje astral.

Hoy, denominado proyección de la conciencia o experiencia extracorpórea (out of-the-body experience – OBE), por científicos e investigadores, el fenómeno pasó a ser estudiado de modo científico, propiciando la autopercepción de que es natural y fisiológico, y de que ocurre con todas las personas independientemente de su conjunto de valores, credo, raza, sexo, edad, clase social y nivel cultural, considerándose como fenómeno universal.

La ciencia Proyecciología fue propuesta a partir de 1981, con la publicación del libro “Proyecciones de la Conciencia” del médico e investigador Waldo Vieira, proyector consciente desde los 9 años de edad. En 1986 Waldo Vieira publica el tratado “Proyecciología – Panorama de las Experiencias de la Conciencia Fuera del Cuerpo Humano”, hoy (2010), en su edición 4ª edición, con 1.232 páginas y 2.040 referencias bibliográficas, siendo considerado una referencia internacional sobre el estudio de la proyección consciente.

Investigaciones internacionales indican que la proyección consciente es alcanzada y vivida por millones de personas en todo el planeta. Todos nosotros salimos del cuerpo, normalmente cuando dormimos. Sin embargo, para la mayoría de la humanidad, falta lucidez durante la experiencia extracorpórea y rememoración del fenómeno proyectivo vivenciado. Por esta razón, muchos piensan que la proyección no existe. Y por no tener un recuerdo claro de ella, la confunden con sueños.

Salir del cuerpo humano con lucidez es la más preciosa y práctica fuente de esclarecimientos e informaciones prioritarias acerca de los más importantes problemas de la vida, elucidándonos sobre quiénes somos, de dónde vinimos y hacia dónde vamos.

(Waldo Vieira, Nuestra Evolución, 1997).

 

Diferencias en sueño y proyección

En los sueños, así como en el devaneo, imaginación, alucinación, desequilibrio mental o disturbios psicofisiológicos no tenemos control sobre nuestras acciones. Sin embargo, en la proyección consciente, actuamos por nuestra propia voluntad y determinación. Varias investigaciones ya evidenciaron diferencias entre la proyección y estos estados alterados de la conciencia.

Vehículos de manifestación

La conciencia utiliza varios cuerpos o vehículos para manifestarse. El cuerpo humano o soma es el cuerpo más denso, percibido por los sentidos físicos cuando estamos despiertos, durante la vigilia, momento en que todos los vehículos de manifestación se encuentran coincididos, encajados unos en otros. Durante el sueño o a través de un relajamiento físico por ejemplo, estos cuerpos se “desencajan” o entran en descoincidencia, posibilitando a la conciencia proyectarse hacia fuera del cuerpo físico y actuar a partir de otro cuerpo más sutil o menos denso, el cuerpo emocional o psicosoma. El cuerpo físico permanece durmiendo, inanimado, vacío de conciencia, siendo mantenido apenas por las funciones autónomas biológicas. En cuanto eso sucede, la sede de nuestra conciencia que se encuentra en el psicosoma, puede actuar libremente en otras dimensiones. Así mismo existe la manifestación a través del cuerpo mental o mentalsoma, señalizando mayor nivel de lucidez, racionalidad y menos emotividad. La manifestación de la conciencia es también bioenergética, cuando utiliza el cuerpo energético o energosoma, responsable por la salud y vitalidad. Al conjunto de todos esos cuerpos (soma, psicosoma, mentalsoma y energosoma) lo denominamos holosoma.

Durante una proyección consciente es común que la persona se sienta “fluctuando” sobre su cuerpo físico. Otras veces, la persona es capaz de ver su propio cuerpo adormecido en el lecho. El proyector también puede sentir vibraciones agradables en todo el cuerpo, sonidos o ruidos dentro de la cabeza, sensación de caída libre, incapacidad temporal de mover el cuerpo físico, sensación de hincharse o inflarse como un globo y varias otras señales correlacionadas con el fenómeno proyectivo.

Tipos de Proyecciones

Casi siempre nuestras proyecciones ocurren de modo involuntario o espontáneo, durante el sueño natural o incluso dormitando. En otros casos, la proyección consciente ocurre en situaciones críticas, como es el caso de las ECM o Experiencias Cercanas a la Muerte, tipo de proyección forzada, compulsoria o patológica, causada por traumas orgánicos, accidentes físicos y común a pacientes terminales o sobrevivientes de la muerte clínica.

La Proyecciología propone técnicas proyectivas para que el interesado obtenga proyecciones conscientes voluntarias, sanas y planeadas. Este tipo de proyección ofrece mayores índices de lucidez y rememoración, auxilia al individuo a desarrollar el autodominio emocional, a perder el miedo a la muerte, a repensar de valores, a dinamizar el autoconocimiento y a entender su real procedencia.