El estudio teórico y práctico de los fenómenos parapsíquicos por el IIPC – Instituto Internacional de Proyecciología y Concienciología, procura el desarrollo y la evolución de la conciencia, que vivencia y comprueba por sí misma la existencia de otras dimensiones.

De acuerdo con la Proyecciología, todas las personas pueden desarrollar capacidades parapsíquicas. Este desarrollo depende de la voluntad, determinación, intención y superación de trazos personales. Lo importante es desarrollar la capacidad de manera sana, con objetivos éticos y asistenciales, en pro de la evolución de la conciencia.

Actualmente la ciencia Concienciología, que investiga la conciencia (ego, self, alma, yo) en un abordaje más amplio, trae la propuesta de emplear los fenómenos parapsíquicos o paranormales como herramienta de investigación en el entendimiento de sí mismo y de los otros. Este abordaje innovador presupone que el investigador esté abierto a experimentar realmente aquello que está investigando, o sea, que produzca por sí mismo los fenómenos parapsíquicos a partir de técnicas que emplean la voluntad y saque sus conclusiones. Una de las especialidades de esta ciencia es la Proyecciología, que se dedica al estudio de las experiencias fuera del cuerpo físico (viaje astral, desdoblamiento, out-of-body experience) y otros fenómenos generados a partir de la expansión de las energías personales. Con el objetivo de preservar la fisiología y el mantenimiento de la lucidez personal, no es empleado ni recomendado por la Concienciología y Proyecciología el uso de sustancias psicoactivas en la investigación de los fenómenos parapsíquicos, sino el uso de la propia voluntad.

Varios fenómenos conocidos son provenientes de la ampliación de las percepciones más allá de los sentidos físicos debido a algún tipo de descoincidencia, pudiendo ser una minidescoincidencia o una descoincidencia completa de uno o más vehículos de manifestación.

Fenómenos parapsíquicos y evolución

 

La Concienciología invita a los interesados en estos temas a profundizar su comprensión teórica y práctica. Muchos se asustan al vivenciar tales fenómenos por desconocer su carácter natural y fisiológico, y también por no saber qué utilidad tienen. Tales fenómenos pueden ser empleados como herramienta de desarrollo personal, ampliando la comprensión de sí mismo, de los otros y de la vida. La vivencia de la salida lúcida del cuerpo, por ejemplo, disminuye las ansiedades e inseguridades sobre la muerte, en la medida en que la persona percibe que su individualidad es independiente del cuerpo y vivencia una mayor noción de interdependencia y cooperación con la humanidad, ampliando el universalismo.

Entre los fenómenos estudiados se encuentran: